Alguna vez han escuchado la frase:
"Dichosos los que nada esperan,
porque nunca serán defraudados".
Bueno, yo sí, y la
tomé en varias facetas de mi existencia como una filosofía de vida, pensando
que es mejor no tener una alta expectativa de las cosas y así si no salían como
deseaba, simplemente no me importaría.
Y entre más la creía menos que sucedían
las cosas, entonces fácilmente me rendía ante mil situaciones a las que quería
llegar, no salían y nada más daba media vuelta e iniciaba con otro objetivo.
Al ver tantos fracasos rodeando mí
día a día, pensé que algo debía estar haciendo mal, pero adivinen que:
nuevamente no tomé importancia porque “lo
que está para mi, nadie me lo va a quitar”. Y nuevamente me aferraba a una
frase que escuché algún día.
Creo que también los anhelos son
parte de la vida cotidiana de cada persona, y por supuesto que los tengo, y he
intentado alcanzarlos y cumplirlos y así tener una vida plena y feliz, pero en
lo personal tengo la manía de ver la bendita manchita negra en la inmensa manta
blanca.
Y una vez más me aferro a una famosa
y conocida frase: “Dios proveerá”.
Pero ¿será que vale la pena vivir
a base de frases o creencias?, yo me di cuenta de que estas frases pueden
aplicarse a la vida, pero no como yo las veía, es fácil encontrar un sentido si
me quedo con lo primero que creo.
Cada una de estas, tomaron
sentido por algún motivo y hoy se que si se aplican pero no como yo lo veía, hay
que trabajar duro y luchar por eso, no puedo ni debo esperar a estar defraudada
toda la vida porque no hice algo bien.
· "Dichosos los que nada
esperan, porque nunca serán defraudados": ¿realmente estoy haciendo lo que
quiero bien para no esperar un fracaso?
·
“Lo que está para mi, nadie me lo
va a quitar”: Sí,
es cierto, pero no puedo esperar a que las cosas me lleguen solas, debo
esforzarme y dar todo para que así sea.
·
“Dios proveerá”: Dios es bueno, pero si soy
mediocre y no me ayudo a mi mismo, ¿cómo me pueden ayudar los demás?
Si lo doy todo, lo puedo todo y rescato
otra frase “mi único límite soy yo misma”.
Que las caídas sean experiencias y que de esas experiencias aprendamos para no
cometer los mismos errores.
